Cálculo Mental

La necesidad de un ágil Cálculo Mental

En el momento actual podemos comprobar cómo la mayoría del alumnado no tiene bien adquirida la capacidad del cálculo mental. Vemos como muchos jóvenes no pueden despegarse de la calculadora. Ésta es efectivamente una herramienta de gran utilidad, pero en ningún caso puede sustituir el saber hacer y sobre todo el que sepamos valorar si dicho cálculo lo hemos hecho bien, es decir, saber dar por bueno o falso un resultado.

Existen muchos cálculos sencillos que les supone un gran esfuerzo, que con lápiz y papel sería más sencillo, pero que los necesitan hacer en contextos en los cuales no se dispone ni del papel, ni del lápiz, ni de una calculadora. Nos referimos a saber qué vuelta nos tienen que dar en una tienda, cuánto nos van a descontar si hay determinado porcentaje de descuento, etc.

También observamos la lentitud que tiene gran parte del alumnado en buscar estrategias de resolución a distintas situaciones y no solo matemáticas, lentitud en el pensamiento y en relacionar contenidos o aprendizajes.

Estamos comprobando que jóvenes que llegan al bachillerato y van por ciencias, necesitan de la calculadora hasta para hacer pequeñas sumas o restas, que no son capaces de ver relaciones numéricas sencillas, que se atascan porque no saben encontrar divisores de números sencillos como son el 20 o el 15… Y todo porque no son ágiles en el cálculo mental, porque no le dan importancia, porque no lo han practicado. Esa carencia hace que tengan problemas importantes a la hora de entender, de resolver, de aprender. ¡Cuántas veces escuchamos «para eso existen las calculadoras»!

Dicho lo anterior vemos una necesidad importante por practicar y entrenar el cálculo mental.

Existen múltiples razones por las que practicar y agilizar el cálculo mental es positivo, entre otras están:

  • Ejercita y mejora la memoria a corto plazo.
  • Muchos cálculos mentales son más rápidos que utilizando la tecnología.
  • Es útil en la vida cotidiana (vueltas, descuentos,…)
  • Nos da seguridad.
  • Aumenta la rapidez mental, no sólo para los cálculos, si no para procesar con rapidez la información en cualquier ámbito de nuestra vida.
  • Mejora de la búsqueda de estrategias para resolver problemas y no solo matemáticos.
  • Nos ayuda a comprender las matemáticas, las tareas son más fáciles y comprendemos mejor los conceptos.